Colegio Juvenal Rendón

 

María Montessori nació en Italia, el 31 de Agosto de 1870. Estudió en la Universidad de Roma siendo la primera mujer doctorada en Medicina por es Universidad. Al graduarse se desempeñó en esa Institución como profesora de Antropología, como médico asistente en la Clínica Psiquiátrica y como directora del Instituto Pedagógico, tareas que combinó con la atención a su consultorio privado.

 

Basada en la amplia experiencia adquirida en la Clínica y en otros contextos educacionales, la joven Doctora desarrolló un nuevo enfoque educativo que puso a prueba en su “Casa dei Bambini”, escuela experimental que abrió en un vecindario pobre del distrito de San Lorenzo, en la ciudad de Roma. Este hecho, que entonces pasó casi desapercibido, se reconoce actualmente como un hito en la teoría y la práctica pedagógica.

 

Al cundir la fama del éxito obtenido en las “Casas de los niños”, la Dra. Montessori se dedico a viajar, a impartir cursos de pedagogía en diversos países, y a plasmar sus ideas y metodología en un buen número de libros. Los últimos días de su vida transcurrieron en Holanda, donde murió el 6 de Mayo de 1956.

 

Desde el punto de vista de la pedagogía contemporánea y de la psicología del aprendizaje, se puede afirmar que la teoría educacional y el material didáctico desarrollado por María Montessori rompen en la línea pedagógica tradicional.

 

Modificó las prácticas educativas al combinar la libertad con la organización del trabajo. Así al quebrar la rígida estructura del aula tradicional y brindar al niño libertad de movimiento, de experimentación y de expresión, la Dra. Montessori respondió a la realidad del niño y creo un ambiente que facilitó el camino de la autoconstrucción del hombre.

 

¿Qué es la educación Montessori?

 

El método Montessori constituye un sistema educativo destinado a favorecer la espontaneidad del niño, dentro de un ambiente especialmente preparado que favorece el auto desarrollo.

 

Los principios básicos podrían sintetizarse de la siguiente manera:

  • Educación Individualizada:

Cada niño es diferente en su capacidad cognoscitiva, sus intereses y su forma de trabajar y aprender. La escuela debe brindarle la oportunidad de desarrollarse a su propio ritmo, en un ambiente de cooperación y respeto. La competencia ha de ser consigo mismo, no con los otros.

 

  • Maestro como Guia:

El papel del maestro dentro del salón de clases es de guía del aprendizaje, un lazo de unión entre niño y el ambiente. En el método Montessori es el niño el que descubre y aprende no el maestro el que enseña, la participación del alumno es activa y la del maestro de observador atento y respetuoso.

 

  • Ambiente Preparado:

El aula debe ofrecer al niño una estructura de confianza y seguridad en sí mismo, le permite moverse con libertad y manipular el material. Un ambiente preparado requiere muebles y materiales diseñados en función del pequeño, así como una atmósfera agradable y estética.

 

  • Libertad y Autodisiplina:

Cuando el aula ofrece un ambiente bien estructurado, estimula al alumno a trabajar y a disfrutar su trabajo, facilita la concentración individual y crea un clima social armonioso. El respeto a este ambiente requiere reglas claras y límites bien definidos que todos los niños deben conocer y aceptar.

 

  • Periodos Sensitivos

Montessori señala que durante su crecimiento, los niños pasan por diversos “períodos sensitivos”, en los cuales muestran un interés fuerte y espontáneo hacia determinada actividad o conocimiento. El educador ha de mantenerse siempre atento para detectar y aprovechar tales periodos, ya que si estimula entonces el aprendizaje, el niño aprenderá con mayor eficacia y rapidez.

 

  • Educación de los Sentidos

Una de las grandes aportaciones del sistema Montessori es el valor que se da al desarrollo de los sentidos por medio de un entrenamiento sensorial cuidadosamente programado, favoreciendo así la integración entre evolución cognoscitiva, enriquecimiento sensorial y actividad manual.

 

  • Experiencias de Vida Practica

El alumno aprende desde muy pequeño a cuidar su ambiente y a realizar tareas cotidianas, mediante ejercicios de vida práctica tales como limpiar, lavar, abrochar, etc. Estos se gradúan según su dificultad y la edad de los niños, con el fin de estimular la coordinación, la psicomotricidad, el sentido del orden, la independencia para valerse por sí mismo y el comportamiento social.

 

  • Agrupación de los Alumnos sin tener en cuenta la División en grados

La practica de una educación individualiza y progresiva exige una agrupación que permita a cada niño avanzar a su propio ritmo y no al de sus compañeros. En cualquier momento, cada niño puede estar dedicado a proyectos individuales y distintos, a la vez continúa realizando sesiones de grupo.

 

  • Visión Cosmica

La moderna pedagogía propuesta por María Montessori engloba todos los aspectos del ser humano: físico, psíquico, intelectual y moral, pero también establece una clara relación con el Universo que le rodea, de ahí el énfasis que esta educación pone en el estudio de la Naturaleza y el respeto a todos los seres vivos que forman nuestro medio ambiente.

 

Objetivos del Método

 

Que el niño desarrolle: Su autonomía e identidad personal, requisitos indispensables par que progresivamente se reconozca en su identidad cultural y nacional. Formas sensibles de relación con la naturaleza que lo preparen para el cuidado de la vida en sus diversas manifestaciones. Su socialización a través del trabajo grupal y la cooperación con otros niños y adultos. Formas de expresión creativas a través del lenguaje, de su pensamiento y de su cuerpo, lo cual le permitirá adquirir aprendizajes formales. Un acercamiento sensible a los distintos campos del arte y la cultura; expresándose por medio de diversos materiales y técnicas.